Itzulerarik gabe

 

          Nabarrori, gure anaiari,

             mirespenez eta esker onez.

I

 

Hace semanas

que, invirtiéndose el orden,

el invierno desplazó

a mi cálida primavera.

 

Llovió primero

-nos mojó la lluvia

helándonos a todos-,

y un nuevo parte

meteorológico

asegura que cuajará la nieve

que ya cae sobre cada una

de las flores de mi sonrisa.

 

 

II      

 

Me dice el espejo

que estoy serio, que estoy triste,

que hoy no sonrío.

 

Me miro fijamente

a los ojos, parecen los mismos

de siempre,

pero hace unas cuantas horas

que sólo consiguen ver

la evidente huella de tus pasos

iniciando el camino del que ya

nunca se vuelve.

 

Tiemblan las veinticuatro

horas del día. Tiemblo.

Abandono el espejo

y ni un solo paso doy

sin tropezar con el preludio

de tu adiós definitivo.

 

Ni destrozándome los oídos

dejo de escuchar

tus decadentes latidos.

 

 

III

 

Actor principal

de la obra y, aunque intenso,

¡qué corto fue tu papel

encima del escenario!

 

Con el aforo del teatro

repleto de entregados espectadores,

cayó el telón sobre las tablas.

 

Hubo llantos

cuando el telón volvió a elevarse

y, para recibir los aplausos,

tú allí ya no estabas.

 

(Tomado del libro Después de todo)

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: