En abril de 1992, Tomás Borge, Comandante de la Revolución Sandinista recientemente fallecido, preguntó al líder de la Revolución Cubana qué era para él la democracia. Y Fidel respondió de manera amplia y clara diciendo, entre muchas e interesantes cosas, que la “democracia significa la fraternidad entre los hombres, la igualdad verdadera entre los hombres, la igualdad de oportunidades para todos los hombres, para cada ser humano que nazca, para cada inteligencia que exista”; concepto abreviado con el que, por supuesto, estoy completamente de acuerdo.
Por más que su clase dirigente se empeñe en hacernos creer lo contrario, ese engendro que llamamos España es un país antidemocrático, y lo es por infinidad de motivos, aunque en este escrito me proponga exponer sólo uno de ellos. La igualdad verdadera entre la gente que lo habita brilla por su ausencia, por lo que, obviamente, la igualdad de oportunidades también es una quimera. Y es que, mientras una minoría nada en inmensas fortunas, no pocas personas se ahogan en la más absoluta miseria. Ejemplos de enormes desigualdades entre los habitantes del Estado español existen por doquier. Por su cercanía en el tiempo expondré algunas de las del “demócrata” Rodrigo Rato, que acaba de dimitir como presidente de Bankia, respecto a las de la población que él mismo llegó a gobernar. (más…)















