Hace unos pocos días, las autoridades españolas hicieron pública la decisión de congelar el presupuesto destinado anualmente a los gastos de la Casa Real. De modo que, al parecer, el próximo año la realeza contará con la misma cantidad de millones de euros que en el actual ejercicio: 8,9. Una cifra que, aun congelada, seguirá proporcionando calor, mucho calor y nunca frío a los inquilinos del palacio de La Zarzuela, con el heredero del Caudillo a la cabeza.
La noticia tuvo especial relevancia en los medios de comunicación reaccionarios –casi todos-, que subrayaron hasta la saciedad la “buena predisposición” del propio monarca al no aumento de la citada partida económica destinada, como todos sabemos, al mantenimiento de su familia y palacio, tal y como establece el artículo 65 de la intocable Constitución española. (más…)
Cuando en junio de 2006 se desarrollaba la campaña electoral en Perú, todo el mundo sabía que Alan García Pérez había sido presidente del país entre 1985 y 1990; todo el mundo sabía que el aprista acabó su mandato en aquella última fecha con la economía colapsada, con el poder adquisitivo de los peruanos desaparecido por una inflación acumulada del 7.600%; todo el mundo sabía, también, que en 1986 había sido el responsable de la matanza de más de 250 presos en tres cárceles limeñas, y que en 1992 pasó a la clandestinidad, exiliándose en medio de acusaciones –fundadas- de enriquecimiento ilícito; todo el mundo sabía que había depositado fondos públicos peruanos en el Banco de Crédito y Comercio Internacional –BCCI-, dominado por el escándalo de la CIA y los grandes narcotraficantes.
Cuando se convoca una huelga general, los que se oponen a las mismas siempre tienden a defender su postura recurriendo a una sucesión de argumentos tan ridículos como insultantes: “No es momento de convocar una huelga, sino de trabajar codo con codo sindicatos, gobierno y empresarios para solucionar los problemas generados por la crisis económica”; “Los empresarios están pasándolo mal, y hay que apoyarlos porque generan riqueza para el país”; “Esta huelga no tiene sentido porque perjudica a los trabajadores”…




