El pasado viernes, día 26 de junio, Nicolas Sarkozy realizó una breve visita a Fort-de-France, capital de Martinica, y en comparecencia pública expresó las siguientes palabras:
“Los martiniqueses serán libres de elegir a conciencia el camino que quieran seguir”.
Y a renglón seguido añadió:
“No organizaré una huida de la República; Martinica es Francia y seguirá siéndolo”.
Tamaña contradicción la del presidente francés, que no hace sino demostrar la personalidad cínica e imperialista que posee.
Martinica es una colonia de marca francesa -y Guadalupe, San Martín, San Bartolomé, Guayana Francesa, Clipperton, Mayotte, Islas Dispersas, Polinesia Francesa, Nueva Caledonia, Isla Reunión, Islas Crozet, Kerguelen, Islas Sain-Paul y Amsterdam y Tierra Adelia-,
pero como tal huele muy mal.
2009 /06 /29


